Arte y Polìtica, Numero Uno

En mi alma yo se, con onda fe, que pronto venceremos

Pronto Venceremos

En 1901 el Reverendo Metodista Charles Tindley compuso “We shall overcome”, fundador de una comunidad en Filadelfia, en momentos en donde se discutía sobre la humanidad (o no) de todo sujeto que no sea blanco, hombre y heterosexual.
Muchos años después la canción sería parte del Movimiento de Derechos Civiles. Pero antes sería popularizada por Pete Seeger. Y acá es donde empiezan a aparecer esas mujeres gracias a las cuales nada de todo esto sería posible.
En 1946 en Carolina del Sur Lucille Simmons cantó una versión modificada del himno original, en medio de una protesta de trabajadoras contra una empresa tabacalera. Fue otra mujer quien le enseñó la canción a Seeger, Zilphia Horton.
Y si bien hubieron muchas interpretaciones de diversos artistas a lo largo de los años e incluso fue cantada en la despedida del Padre Mugica, hay una historia que vale la pena recordar por sobre otras. Porque es parte de nosotros.
La versión en castellano fue posible gracias a la inmensa Maria Elena Walsh., de quien a todos nos enseñaron canciones “para niños” pero olvidaron mencionar su participación política desde el arte.
En 1983 Jairo fue convocado a cantar en el cierre de campaña del entonces candidato Raúl Alfonsín. Jairo era un cantante popular, radical pero que había conocido y se había encontrado con el General Perón en 1971.

Había vuelto unos meses antes del exilio. Leonardo Favio le hizo varios chistes al respecto de la canción seleccionada y el resultado de las elecciones. Pero luego le regaló su guitarra.

Si, un radical cantando una canción escrita por un reverendo metodista afroamericano, popularizada por un cantante folk y una cantante ignota, en las primeras elecciones libres en décadas, con la guitarra de un artista peronista.
Por sobre todas las cosas la letra es increíblemente actual. Nos sigue emocionando (a algunos nos hace llorar directamente) porque nos desafía a la construcción de un mundo diferente. Y aunque entendamos que la historia no es lineal y que los grandes poderes no perdonen la lealtad la frase “solo con justicia nos haremos dueños de la PAZ” se nos mete en lo más profundo de las tripas.
¿Cómo lograr esa “justicia, justicia perseguirás”? ¿Con hastags? ¿Poniendo el cuerpo? ¿Teorizando? ¿Todo eso junto?
Quiero suponer que iremos encontrando las respuestas y haciendo camino entre todos y todas.
Porque después de todo “La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo”.
Pero también hay que recodar: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”
Pronto venceremos.

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