La Nota de Sol, Numero Cuatro

Infancias en Conflicto

Mucho se ha dicho de la niñez y su idiosincrasia. La niñez es la excepción de responsabilidades ciudadanas. Es mas, consideramos que los niños tienen derechos y no obligaciones. Creo que ese es el sentido que le da Juan Domingo Perón a su decimosegunda verdad. A eso llama privilegios. En los ultimos años ha habido un reconocimiento en los derechos infantiles individuales y colectivos pero tambien en cuanto a reconocerles capacidad de discernimiento; desde años tempranos pueden decidir con qué progenitor convivir en caso de separacion de los mismos; se les concede derecho a voto y registros de conducir tempranos previa autorización paternal; incluso pueden casarse y emanciparse tempranamente.
La entrega de todos estos derechos ha resultado en detrimento de su bienestar, también existe el debate sobre la imputabilidad de los menores: un debate acalorado y en el cual es muy dificil no empantanarse. Todo esto es materia de derecho civil pero tambien nos ayuda a pensar y (re)pensar sobre como brindamos los derechos tradicionales en la niñez.
Las infancias respetadas incluyen derechos tan basicos y tan ignorados como la vivienda digna, la alimentacion correcta y la atencion medica necesaria para el desarrollo de todo el potencial adulto. En la actualidad, que esos derechos tan simples sean cumplidos, puede considerarse un privilegio. Las brechas económicas capitalistas crean cuidadanos con carencias basicas en escalas exponenciales. La falta de derechos y la marginalidad actuan como disparadores a la delincuencia.
En las teoricas sociologicas tradicionales encontramos un margen que separa la inclusion en la sociedad y la exclusión de la misma. De cada lado de esa division encontramos dos instituciones federales que deberian servir como matrices de sociedad. Del lado de la sociedad encontramos la escuela. Del lado de la exclusión encontramos las cárceles. La primera tiene por objetivo formar al cuidadano para la vida en sociedad, sus normas, sus derechos y obligaciones. El ultimo bastión del ser humano para su integracion normal (a norma). La segunda, la carcel, debería funcionar como rehabilitante en los casos de falla educatica. Como institucion reintegradora a la sociedad de aquellos individuos de conductas anormales (contra norma).
En la actualidad sabemos muy bien que ninguna de las dos funciona como debiera. La escuela solo sirve como herramienta de supervivencia del ser sociable. El niño “no privilegiado” va a buscar a la escuela sus derechos basicos: un techo los dias de frio, el alimento, la vestimenta, a veces hasta su salud pasa por la escuela. Y en esa busqueda de derechos basicos carentes, la verdadera funcion de la escuela que es educar al futuro cuidadano es ignorada y en lugar de crearlos funciona de reproductora de mano de obra barata para el mercado; ya que todos sabemos que, el que esta ocupado procurandose el pan, no tiene tiempo de pensar, exigir o recuperar los derechos civiles.
De la misma manera actúan las cárceles. Quienes delinquen y terminan en el sistema carcelario, encuentran su preocupación maxima en sobrevivir al hacinamiento, enfermedades, y agresiones de un ambiente hostil y no regulado. Los unicos derechos que deberia perder la persona que es juzgada como culpable de un delito son dos: la libertad y sus derechos ciudadanos como la eleccion de representantes. Todos los demas derechos vulnerados son parte de la corrupción del sistema rehabilitante. Ningun cuidadano que recupera sus derechos luego de cumplir su condena logra insertarse satisfactoriamente en la sociedad. Las estadísticas son muy claras.
¿Por que nos interesan estos conceptos? Porque la carcel se vuelve la extension natural del sistema educativo viciado en las clases sociales “menos privilegiadas”. Es necesario que comencemos a cuestionarnos y a dar el debate de derechos y necesidades basicos de los mas necesitados antes de plantear tempranamente el ingreso de los niños a las instituciones carcelarias. Para lograr mejoras en los indices de delincuencia en menores, es necesario que entiendan una gran leccion: toda vida humana vale, principalmente la propia. Si la carcel y la escuela cumplen la misma función de cobertura de las necesidades basicas, los limites se borran y da lo mismo ser ciudadano o no serlo. Es necesario cumplir con la deuda peronista de infancias dignas y privilegiadas para que, la frase musical de “esos niños son como bombas pequeñitas” deje de tener sentido basandonos en una sociedad de derecho equitativo antes que de derecho igualitario.

Sol DiDomenico

  1. Gabriela

    Que bueno es cuando otros te ayudan a pensar.
    Muy cierto y muy real.
    No hace mucho tiempo le escribi al ministro Trotta y le sugerí q hubiera una ley donde la educación sea obligatoria en los penales, x esto de comenzar a reparar tanto daño y me agradeció el aporte. Ojalá se haya dado cuenta que hablaba enserio

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