Los Peronios dicen, Numero Cinco

Los Peronios Dicen

La Grieta
@antojaquet

El movimiento peronista, surgido a mediados de la década del 40, integrado por trabajadores, sindicatos y clases populares; ha sido quizás el mayor “igualador” social del que se tenga noticia.
Lejos de pretender crear disputas y rupturas, nació como reivindicador de las clases más olvidadas de la sociedad. Ese patear el tablero, no buscaba ninguna escisión social, solo buscaba una sociedad más justa y más IGUAL. Sin divisiones, sin grietas, sin ciudadanos de primera y de segunda.
El peronismo lejos está de la idea de ser divisor de aguas de una sociedad. No es su matriz, esa es la matriz de otros. Otros que ven amenazado su lugar social y económico (falacia monumental) cuando esos “negros” pueden ser como ellos.
Nuestra conocida “grieta” siempre existió, pero nunca fue fomentada por el movimiento peronista. El peronismo busca la unidad nacional como bandera, pero una unidad justa, socialmente igualitaria, soberana e inclusiva. Qué mejor ejemplo que haber formado el Frente de Todos.
Todos los que militamos sabemos que primero está la Patria, después el Movimiento y después los Hombres. Pero son esos hombres y mujeres que conforman el espacio los que dictan el camino al Movimiento, y son las bases las que arrastran esa lucha hacia el barro o hacia la victoria.
Está en cada uno de nosotros vivir como un héroe y no como un mártir. Ser peronista a veces es difícil, sabemos que nos exponemos a calificativos que todos conocemos (negro, planero, vago) y venimos de años de descalificación permanente. Pero no nos hemos martirizado por eso, nos juntamos, nos reinventamos, nos reproducimos. Ser peronista no es sufrir, ser peronista es ser héroe, es ser solidario, es ser compañero. “COMPAÑERO” qué hermosa palabra y cuánto significado tiene; “el que come su pan con…” nadie mejor que un peronista sabe compartir. Porque si yo tengo, mi compañero también.


Antonia Gomez – Mamucha en Cautiverio

Justicia Sin Salida
@adrianccorbella

“Se robaron todo”, “Se robaron un PBI”… “Ladrona de la Argentina”, pusieron en google. No se sabe muy bien que es ese todo, no tienen ni la más remota idea de lo que es un PBI ni de cuánto representa. No saben que un PBI, el monto total de lo que el país produce en un año, es una auténtica montaña de dinero, imposible de robar, y si se robara imposible de ocultar, pues el ladrón se transformaría en la persona más rica del mundo. Lo que si tienen claro es que los funcionarios de los gobiernos de la etapa 2003-2015 son todos corruptos y deben ser condenados, con o sin pruebas, respetando los procedimientos judiciales o violándolos. En este caso, el fin parece justificar los medios. La justicia no debe investigar para averiguar la verdad, sino convalidar una verdad decidida de antemano.
Piensan que los que defienden a estos ex funcionarios son o ignorantes, o corruptos que dependen de alguna forma de clientelismo, y encima son seguidores de una ideología política, el peronismo, que no logran entender y a la que responsabilizan de todos los males de la Argentina en el último siglo.
Los medios que leen, escuchan y ven les repiten todo el tiempo este mensaje. Y ellos lo creen. Por lo tanto cualquier fallo judicial que se enfrente a ese a priori, a esa convicción, es descalificado. Los jueces que cuestionen ese prejuzgamiento de los ex funcionarios acusados deben estar comprados, deben ser corruptos. Por eso están dispuestos a presionarlos de la manera que sea, a escracharlos incluso, para lograr que los fallos sean tal como ellos creen que debe ser.
Esta es la perspectiva de un porcentaje importante de la población argentina, que se autodefine por esta oposición visceral a esta fuerza política a la que califican de corrupta, “populista”, “clientelista” y autoritaria. La líder de esta fuerza política, Cristina Fernández, aparece para estos argentinos como una suerte de némesis permanente, responsable de todos los males desde Buenos Aires a Tokio, de la Tierra a Ganimedes. Es una figura demonizada y merecedora de todos los males y que resulta objeto del odio eterno de estos ciudadanos decentes, republicanos, trabajadores y plagados de valores –así se conciben ellos, al menos-.
Por supuesto que hay otros argentinos. Los que creen que la etapa 2003-2015 fue una de las mejores de la historia argentina. Que piensan que pudo haber algún funcionario corrupto, pero que serían minorías de conductas reprobables, desvíos de la norma, casos que habría que analizar uno a uno y con pruebas sólidas en la mano; de ninguna manera con una presunción de culpabilidad colectiva. La Santa Inquisición no puede ser el modelo de una justicia democrática.
Estos otros argentinos sienten que los dirigentes a los que quieren y respetan son víctimas de una persecución judicial y mediática implacable que no respeta leyes, principios constitucionales ni normas jurídicas. Una persecución donde se unen políticos de derecha, una justicia colonizada o débil frente a las presiones del poder real, y sectores económicos muy poderosos, encabezados por las empresas mediáticas más fuertes.
Estos otros argentinos ven a los del primer sector como fanáticos irracionales, ignorantes dominados por prejuicios que son validados por los medios concentrados y por dirigentes políticos de derecha. No entienden cómo es que se indignan por supuestos casos de corrupción (que no pueden probar) los seguidores de una fuerza política que gobernó entre 2015 y 2019 con niveles de corrupción altísimos y de una transparencia inusitada, mucho más fáciles de demostrar que las retorcidas denuncias que se hacen contra los funcionarios de la etapa anterior. No entienden cómo dicen defender la “República” quienes gobernaron con una desprolijidad institucional pocas veces vista, y con prácticas francamente mafiosas.
Estos dos sectores conviven en la sociedad, y tienen perspectivas diametralmente opuestas. Es la famosa “grieta”. Todo lo que sucede lo interpretan al revés: unos piensan que la pandemia es real, los otros la discuten. Unos apoyan a cuarentena, los otros la ven como un atentado a sus libertades. Unos quieren vacunarse, los otros se oponen a la vacunación. Unos piensan que la reforma judicial que impulsa el gobierno es para garantizar la impunidad de los funcionarios de la etapa 2003-2015. Los otros piensan que la oposición no quiere esa reforma judicial para evitar los juicios a los funcionarios del período 2015-2019.
Como si esta discrepancia tan fuerte no fuera suficiente, sumamos el problema de que la justicia argentina es, de los tres poderes, el que peor imagen tiene. Mala imagen muy bien ganada con fallos insólitos, y violentos cambios de frente cuando las presiones arrecian.
En estos días hemos visto a la Corte considerar de “gravedad institucional” la anulación del traslado, ilegal según la propia Corte, de “tres ignotos magistrados” (Alberto dixit).Para luego, pocos días después, lavarse las manos frente a una condena muy cuestionada a un ex vicepresidente.
Hemos visto a un juez de Entre Ríos fallar contra una familia muy poderosa, recibir presiones y, EN EL MISMO DIA, hacer un segundo fallo anulando el primero (1).
Vemos a un fiscal con un procesamiento confirmado en segunda instancia seguir ejerciendo su cargo como si nada, y a su jefe, interino pero encariñado con el cargo, mirar para otro lado.
Se han metido en un laberinto que no parece tener salida. Hagan lo que hagan hay un sector muy importante de la sociedad que los ve como veleros arrastrados por el viento más fuerte.
Este problema ya fue señalado el año pasado en una nota escrita para el “New York Times” por Jordana Timerman, hija del ex canciller argentino Héctor Timerman, quien personalizaba el problema en torno a la figura de la entonces candidata y hoy vicepresidente:
“La justicia argentina se ha politizado y ahora está en un callejón sin salida. Si Fernández de Kirchner es declarada inocente, la percepción de muchos ciudadanos será que sucedió así porque los jueces se rindieron a presiones. Si es declarada culpable, será por lo mismo. Es crucial determinar si las acusaciones son verdaderas, tanto para los votantes que apoyan a Fernández de Kirchner como para los que quieren verla en la cárcel. Pero con un sistema judicial extremadamente cuestionado, es poco probable que esto se logre.” (2)
Desde que se publicó esa nota en el famoso diario neoyorkino en junio del año pasado, el problema no ha cesado de empeorar, ya que recientes decisiones ponen en la misma situación, bajo el mismo manto de sospecha, a la propia corte suprema de justicia.
Lo que resulta claro, cualquiera sea la postura desde la que uno pretenda analizar este conflicto, es que una justicia que ha perdido en tan amplio grado la confianza de los ciudadanos, no está en condiciones de cumplir con sus tareas específicas., y está, como bien señalaba Jordana Timerman, en un “callejón sin salida”.
La reforma del sistema judicial argentino parece imprescindible, pero en esta situación, con la sociedad dividida por lo que algunos llaman “la grieta”, parece muy difícil que se alcancen los consensos políticos necesarios.
El actual Presidente tiene una enorme paciencia, y es famoso por su capacidad para tejer acuerdos, para construir consensos. Quizás se revele como un diestro desatador de nudos, ante una oposición que lo único que aporta a la solución del problema es agregarle al nudo más y más pegamento.
Pero, cuando el nudo es imposible de desatar, la experiencia histórica nos enseña que la única solución es cortarlo. Al menos así hizo, en la ciudad de Gordio, el rey macedonio Alejandro con un nudo muy famoso frente al que muchos habían fracasado. Habrá que ver si en nuestro contexto alguien tiene una “espada” tan afilada como la del viejo guerrero macedonio, una solución que permita cortar el nudo, es decir, salir del laberinto por arriba.


Adrian Corbella

La Trampa del Poder
@aleduca

Hoy , después de una charla entre compañeros, sentí que caímos en la trampa del poder nuevamente; como lo hicimos con Carlos Saúl, con De la Rúa y tantas otras veces, como cayeron nuestros antepasados…
A veces se impone un gobierno fatal, donde sólo un puñado se llevan el rédito de nuestro esfuerzo; ante tal escenario, y con la premisa de MIEDO AL DESASTRE, aparece una alianza de poderes alternativa para sacarnos al monstruo poderoso que avasalla nuestros derechos y pisotea los pocos logros conseguidos con muchos años de esfuerzo!!!
En estas alianzas aparecen punteros mafiosos, sindicalistas inescrupulosos y políticos a los que poco les interesa el pesar de su pueblo pero, que escondidos detrás de un escudo popular, avanzan hacia el poder más rancio y enquistado en las entrañas de nuestra Patria; donde se sientan en la misma mesa opositores y oficialistas y que con la excusa de consensuar (si los llegasen a fotografiar), negocian el sacrificio de su pueblo con poderes foráneos (cipayos). Solo el poder los seduce.
Ni las conquistas sociales ni el bienestar del pueblo les preocupa.
De esta forma, la trampa se consolida: el pueblo soporta ciertas situaciones que no aceptaría del oponente (del otro, el que no votó), y el oficialismo de turno, paga deudas contraídas diciendo el logro de la quita de intereses; deudas que el pueblo no contrajo. En estos términos, la justicia no debe existir y los medios deben ser muy poderosos para mantener el pueblo a raya… algo así, muy parecido, a lo que esta pasando hoy dia.
No hay presos que claramente delinquieron a la vista de todos mientras siguen presos los que trataron de restituir algo de lo quitado en la trampa anterior

Alejandro Duca

Los Zombies
La Perra Intelectual

Me preguntaba por qué los zombis gozan de tanta fama en el acotado mundo de los monstruos míticos. Después de todo, no se trata sino de esclavos vueltos a la vida artificialmente; deben su vida más o menos a las mismas razones que Golem o la criatura del Dr. Frankenstein pero, mientras el primero no sirve ni para repuestos y el segundo se rebela contra su creador -en abierta crítica a las pretensiones humanas de dominio de la naturaleza-, los zombis quedan sometidos para siempre a la voluntad de quien les devolvió la vida muerta.
Analicémoslos un poco, tal como se nos muestran en las películas del género. Desharrapados, enfermos, mutilados, extendiendo sus manos huesudas o sus muñones, de verdad meten miedo. Andan todos juntos, copan los lugares públicos. Toman lo que buscan con malas maneras. La policía, el ejército, todas las fuerzas VIVAS de la comunidad intentan detener a los fenómenos con verdadera dificultad.
El primer caso analizado es el de la haitiana Felicia Felix Mentor en 1907. El nombre es curioso, remite al consejo y a la felicidad. Se discutió bastante acerca de si los zombis son realmente muertos resucitados o adictos irrecuperables, es decir, “muertos en vida”.
Muertos en vida o vivos por resurrección interrupta, los zombies están ahí, a mitad de camino, lejos de la civilización, los modales y las buenas costumbres. Terroríficos, cualquier mañana se te abalanzan sobre el auto a limpiarte el vidrio delantero. Suelen participar de grandes turbas, preferiblemente en las plazas principales de las grandes ciudades. Cuando el calor les molesta, se refrescan en las fuentes -si es octubre- o se tiran con agua si es febrero. Algunas veces, la gente decente y completamente viva, coincide en alguna acción de los zombies, tanto sea porque quedaron en el medio del camino y por temor a llevarles la contra marchan con ellos, o bien porque los zombis van a buscar algo que a la gente de bien le reporta algún beneficio.
Suelen ofenderse cuando la gente huye despavorida de su presencia; si los insultan pueden tornarse muy antipáticos, y si les tiran balas de goma acostumbran ponerse violentos.
De trabajar ni hablar, y los mantenemos con nuestros impuestos.
Las voces más prístinas y bien pensantes observan con resquemor que el actual gobierno argentino ha repartido entre los cachorros zombis unas máquinas computadoras que los mantienen idiotizados, desoyendo las opiniones que, más sensatas, proponen atarlos de los tobillos con cadenas y mandarlos a la plantación de azúcar de Monsieur Blaquier, quien, si no puede inculcarles algo de protocolo, al menos se encargará de dar las indicaciones de enterrarlos donde nadie pueda volverlos a la vida.
Entonces pienso en los zombis, y nos veo, digo los veo, como vivos a quienes se les ha inyectado una potente dosis de muerte, contrariamente a la definición de las películas. Y nos veo, digo, los veo, como seres extremadamente resistentes al maltrato que ofrecerán su lealtad y afecto a quien, con sus obras, nos devuelva, digo, los devuelva a la vida plena. A la vida digna que nunca nos transformará, digo, nunca NOS transformará en seres sumisos y educados al gusto de nadie, pero sí agradecidos y luchadores.
Y un día Monsieur Blaquier se enterará -ya se enteró- que los zombis nunca morimos.

La Perra Intelectual

Solicitada Libertad a Amado Boudou

La persecución política contra militantes y dirigentes de la experiencia kirchnerista persiste en la Argentina a pesar del triunfo popular en las últimas elecciones. Estamos en presencia de una guerra que se despliega a través de medidas judiciales, fabricación de noticias que manipulan la opinión pública y el intento de crear un clima de odio e intolerancia en la población. Es una guerra que, según se va esclareciendo, floreció durante el gobierno de Mauricio Macri bajo la supervisión de varios de sus funcionarios principales, incluido el propio presidente. Medios de comunicación monopólicos y segmentos corrompidos del poder judicial han generado una estrategia común que envenena la atmósfera política.
La situación de Amado Boudou testimonia con exactitud esa estrategia de guerra. Objeto de un sistemático ataque de los medios de comunicación concentrados hasta convertirlo en un equivalente absoluto de la corrupción estatal, condenado a prisión en un juicio cuyas anormalidades tuvieron estado público por boca de sus mismos gestores (por televisión, el testigo clave en el juicio reconoció haber recibido dinero por su testimonio en calidad de “arrepentido”) Boudou es hoy prisionero en su domicilio por decisión del poder judicial. El máximo tribunal nacional desechó tratar la apelación de su condena manifiestamente nula porque era una cuestión «insustancial, carente de trascendencia» y a partir de esa decisión bochornosa se ha abierto un operativo para enviarlo nuevamente a la prisión. Un puñado de medios de comunicación son los que organizan una persecución política y moral contra quien fuera vicepresidente durante el último mandato de Cristina Fernández de Kirchner. Está muy claro que se trata de una venganza por las decisiones en las que participó, y particularmente por la recuperación para los trabajadores de los fondos de pensión que habían sido enajenados a favor de grandes consorcios financieros.
Esta situación implica un profundo deterioro de la política, de las creencias sociales y del lenguaje general de una sociedad. Es una verdadera emergencia político-judicial que pone en riesgo la convivencia entre los argentinos y argentinas por afectar las bases democráticas de la constitución social al poner en marcha una interpretación de las leyes con un sentido faccioso y antirrepublicano. No es un problema excluyente de un sector de la población directamente involucrado en la práctica política; por el contrario, involucra a todos y todas quienes habitamos el país. Solamente a través de la recuperación plena de la legalidad y el fin de las presiones extralegales profusamente puestas en práctica por el gobierno de Macri, es como puede recuperarse en plenitud la vigencia del estado de derecho.
Lo que ahora está ocurriendo con Amado Boudou, es la forma final lograda por una agresiva y virulenta coalición formada por todo tipo de especialistas en la descalificación y destrucción de las experiencias democráticas y populares de Gobierno. Es lo que en la región conocemos como la “guerra judicial”, que hoy es el arma principal de desestabilización de la democracia. La persona de Boudou fue elegida para descargar un castigo ejemplar contra quienes se atreven a enfrentar los injustos privilegios de los que disfruta una facción local históricamente privilegiada, en sociedad con grandes corporaciones locales y extranjeras.
La lucha contra esta injusta situación es un compromiso de honor de quienes queremos una Argentina democrática, libre y justa, con leyes legítimas e interpretadas con absoluta autonomía respecto de los poderes fácticos ligados al privilegio y la injusticia.
Para que en Argentina rija en plenitud la justicia y se respeten los derechos humanos. Para eso reclamamos la libertad de Amado Boudou y de todos los presos y presas políticas.
Enero del año 2021


Firmantes: DE BONAFINI, Hebe – LULA DA SILVA, Luiz Inácio – MORALES, Evo – CORREA, Rafael ROUSSEFF, Dilma – LUGO, Fernando – SAMPER, Ernesto – ZELAYA, Manuel – AMORIM, Celso – MENDOZA, Mayra – FERRARESI, Jorge – GIOJA, José Luis – PARRILLI, Oscar – PIETRAGALLA, Horacio – MORALES, Víctor Hugo – BARRANCOS, Dora – FERNANDEZ, Aníbal – SANTORO, Leandro – CASTRO, Alicia – MOYANO, Pablo – YASKY, Hugo – DI TULLIO, Juliana – LARROQUE, Andrés – ZAFFARONI, Eugenio Raúl – VALDÉS, Eduardo Félix – CAAMAÑO, Cristina – BRIEVA, Rubén Enrique “Dady” – QUIETO, Manuel – CATALANO, Daniel – ALEMÁN, Jorge – PENACCA, Paula – DURAÑONA, Francisco – VOLNOVICH, Luana – RAVERTA, Fernanda – HOFFMANN, Gleisi – SANTA MARIA, Víctor – GONZALEZ, Horacio – FORSTER, Ricardo – ROJKÉS, Silvia – ARONSKIND, Ricardo – MOCCA, Edgardo – FONTDEVILA, Pablo – LABORDE, Oscar – SABATELLA, Martín – JUSTICIA LEGÍTIMA, Agrupación – DÍAZ, Estela – DE JESÚS, Juan Pablo – SAPAG, Silvia – NAVARRO, Roberto – GOLLAN, Daniel – MOREAU, Leopoldo – MANTEGA, Guido – TARSO, Genro – CERRUTI, Gabriela – PARY, Diego – MARTINEZ, Hugo – LIJALAD, Ari – ALIVERTI, Eduardo – MIRKIN, Beatriz – GIARDINELLI, Mempo – TOGNETTI, Daniel – PILATTI VERGARA, María – FIGUERAS, Marcelo – RODRIGUEZ, María Cecilia – LÓPEZ, Eduardo – ROMERO, Javier “El Profe” – LÓPEZ, Artemio – DE VICENTI, Cecilia – MASSONI, José – ARENA, Mayra – DEVOTO, Jorge “Topo” – ALESSO, Sonia – RECALDE, Héctor Pedro SCHULMAN, José – FERNANDEZ, Héctor – SIGAL, Eduardo – SAID, Judith – ATE CAPITAL – FERNÁNDEZ, Sebastián “Rinconet” – SAINTOUT, Florencia – QUINTRIQUEO, Carlos Enrique – PUIGGRÓS, Adriana – RACHID, Jorge – DE VIDO, Julio – DURANGO, Norma – HELLER, Carlos – LUZZANI, Telma – BORÓN, Atilio – CORREA, Walter – CONTI, Diana – ULANOVSKY, Carlos – MAZURE, Liliana – DELUPI, Max – KUNKEL, Carlos – GABBA, Carlos Eduardo – GARCIA, Cynthia – BARADEL, Roberto – ROJKES, Beatriz – APO, Alejandro – BELLOTA, Araceli – LONG, Guillaume – FERNANDEZ PASTOR, Miguel – SERRANO MANCILLA, Alfredo – GILS CARBÓ, Alejandra – OLIVEIRA, Francisco “Paco” – BORRONI, Fernando – MARIOTTO, Gabriel – CABRAL, Juan Carlos – OSUNA, Blanca – DE FEO, Carlos – BRAWER, Mara – FERNANDEZ, Maximiliano “El Bosnio” – RUSSO, Sandra – SABORIDO, Pedro – DEPETRI, Edgardo – BARRAGÁN, Carlos – LOPEZ FIORITO, Pablo – RUIZ FLORES, Martha – PACO URONDO, Agencia – SCALETTA, Claudio – MÉNDEZ, Lía – NICOLETTI, Nelson – PARILLI, Nanci – DUPLÁA, Quique – CHOLVIS, Jorge Francisco – CAO, Horacio – ALPEROVICH, Sara – DORIO, Jorge – GIROTTI, Carlos – SEOANE, María – ELBAUM, Jorge – MARINO, Sergio “Nagus” – MINNICELLI, Alessandra – LOPEZ, Gustavo – SBATELLA, José – – CAMPANA, Gustavo – GLEZER, Marina – GALENDE, Luciano – CARBONE, Rocco – HERRERO, Liliana – KOENIG, Marcelo – MERA, Carolina – VACA NARVAJA, Camilo – RAIMUNDI, Carlos – D’AURIA, Nancy – ROTH, Cecilia – ROMANO, Gerardo – GRANDINETTI, Darío – MORGADE, Graciela – BATAKIS, Silvina – MONTERO, Federico – POSTOLSKI, Glenn – BASCHETTI, Roberto – RUSCONI, Maximiliano – ONETTO, Victoria – BONIN, Arturo – PREGO, Florencia – SANTORO, Osvaldo – JAIME, Ricardo – LARA CASTRO, Jorge – PICCHIO, Ana María – CALCAGNO, Eric – MERLIN, Nora – ROMAROVSKY, Gabriel – STEDILE, Joao Pedro – HARISPE, Gastón – CRISTÓFALO, Américo – ROSSETTO, Cecilia – CARAMELLO, Carlos – FANEGO, Daniel – PAPALEO, Osvaldo – CANESE, Ricardo – CELENTANO, Ana – BRIZUELA, Damián – BARRIENTOS, Paola – TOER, Mario – SOCOLOVSKY, Yamile – GRECO, Leonardo – BANEGAS, Cristina – NOHER, Jean Pierre – CASALS, Rodolfo – RUIZ FLORES, Martha – PRANDINI, Roberto – COLOMBO, Ariel – PALOMINO, Juan – ZIEMBROWSKI, Luis – PATIÑO, Ricardo – VARELA, Adriana – MARTINEZ, Enrique – VAZQUEZ, Mariana – GODOY, Ruperto – ONETTO, María – ORTEGA, Saul – KULIOK, Luisa – METAZA, Mario – CEJAS, Jorge – FERNANDEZ, Patricia – FURLAN, Abel – PARDES, Jorge – LETTIERI, Alberto – REP, Miguel – NUÑEZ, Osmar – ROCA, Horacio – FERRADAS, Marcela – MELINGO, Marcelo – MELAMUD, Viviana – GARCIA PINTOS, Alejo – IBARRETA, María – VALLERGA, Juan – JUNIO, Juan Carlos – CORREA, Gabo – VANELLI, Alejandro – GARCÍA, Martin – TEJEDOR, Cristina – VACA NARVAJA, Fernando – MENDOZA LEIGUE, Adolfo – LARRESE, Ernesto – FIORENTINO, María – VARELA, Susana – GABIN, María José – MACHA, Mónica – TORRI – SOUTO, Gustavo – PAVLOVSKY, Martin – VICENTE, Manuel – GEIGER, Conrado – CAREAGA, Mabel – VERA, Coni – GONZALO, Norberto – BUSTOS, Mario “El Pelado” –


Durante los cinco días que se recolectaron apoyos para esta iniciativa, más de 5.000 personas dieron su acuerdo. Actualmente seguimos juntando adhesiones. Para manifestar su adhesión al documento siga los siguientes pasos:

  1. Ingrese al siguiente link: Solicitada Amado Boudou
  2. Complete el formulario, ingresando su nombre y apellido, seguido de su correo electrónico y lugar de residencia.
  3. ¡Listo! Ya registró su adhesión al documento.

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