La Historia, Numero Tres

El Trabajo y el Sujeto Laboral

Desde los espacios llamados antiperonistas, se suele repetir que el Peronismo poco creó en materia de derecho laboral.Desde nuestro lugar se hace necesario entonces realizar algunas aclaraciones.
Papel mojado.
El conflicto social era moneda corriente en los tiempos de la República Conservadora del primer Centenario. Por dicho motivo y ante los reclamos laborales en 1905 se establece la “Ley de descanso dominical” creada por Joaquin.V.Gonzalez. En 1907 la ley 5291 regulatoria del trabajo de mujeres y niños. En 1912 se reglamenta el funcionamiento del Departamento Nacional de Trabajo ( ocupado a partir de Junio de 1943 , convertido luego en Secretaría). En 1915 se sanciona la Ley 9688 de accidentes de trabajo y enfermedades Profesionales ( de la cual derivará la “ ley de Riesgos del Trabajo. “ 24.557 de 1995. En 1929 se sanciona la ley 11.544 , jornada laboral de 8 horas.., durante el segundo gobierno de H.Yrigoyen. En plena década Infame 1933 se establecen Indemnizaciones y vacaciones pagas. Se complementará con la ley 11.933 “ licencia por maternidad” de 1934.
Mejor que decir, es hacer!
Todo lo antes escrito pone a nuestro país como una sociedad progresista; sin embargo, solo algún sindicato, es decir, un número ínfimo de trabajadores disfrutaban de esa legislación. Con la llegada del Coronel Perón y la llamada Revolución del 4 de Junio de 1943 se marca un quiebre en el protagonismo de los trabajadores en la historia nacional.
El dirigente de la recien creada U.O.M., Angel Perelman, judío de formación Troskista describe las primeras acciones de Perón:
“comenzamos a ver que las leyes obreras de tantos años, comenzaban a ser aplicadas en la realidad.
“No había que ir a la justicia para otorgar las vacaciones.
Se reconocen los delegados de fábrica, con garantía de no ser despedido.
La Secretaría de Trabajo y Previsión era factor de organización, desenvolvimiento y apoyo para la clase obrera.
Actuaba como aliado estatal de la clase trabajadora”
Los tribunales del trabajo creados en 1944 son un elemento esencial. La promoción de los sindicatos lleva en poco tiempo a que, de solo el 10% de trabajadores afiliados a principios de 1943, fueran casi el 50% ya en 1945, aumentando su fuerza negociadora con los patrones. En 1944 se establece el Decreto 33.302 de “estabilidad en el empleo” con el salario mínimo y vital a lo que se suma el aguinaldo. El 23 de Enero de 1945 se establece por el decreto 1.740 que las vacaciones deberían de ser pagas a todos los trabajadores en relación de dependencia.
Esto que hoy parece normal es “el derecho al ocio”, algo que solo conocía la clase pudiente del país.
El Estatuto del Peón de Campo.
Si algo faltaba para potenciar el odio de la oligarquía y los medianos propietarios fue legislar para dignificar a trabajadores que “eran menos que esclavos” en palabras de Perón. El Estatuto del Peón saldrá por decreto el 8 de Octubre de 1944. Dijo Perón “no queremos hacer el proletariado campesino, queremos hacer agricultores felices”. En Diciembre de 1946 se ratifica el Estatuto por la Ley 12.921. Meses más tarde se reglamenta el trabajo en la cosecha la Ley 13.020 de 1947. Todo esto se complementa con rebaja de alquiler de campos, suspensión de desalojos y créditos para comprar los mismos (en este último caso, no aprovechado en su momento por los arrendatarios).
Todos los derechos adquiridos por los trabajadores se contemplarían en la Constitución de 1949. Al leerla, se entiende la vocación humanista y el sentido social que el Peronismo plantea. Como no podía ser de otra manera, la Constitución del 49 y muchos de los derechos adquiridos fueron arrebatados con el golpe militar del 16 de Septiembre de 1955.

Conclusión
Como el lector podrá comprobar, hubo legislación laboral previa a la irrupción del Coronel Perón. Pero con su llegada, el apoyo del movimiento obrero, con sindicalistas de distintas corrientes ideológicas y, principalmente con los reclamos y la lucha de tantos años por la dignidad, estas legislaciones y las nuevas netamente peronistas, se hicieron realidad y se universalizaron para toda la clase obrera.
La nueva Argentina, incluye a las mayorías como artífices de su destino.

Carlos Villar – Profesor de Historia, pero para nosotros Nuestro Historiador

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