Editorial, Numero Ocho

La Crisis

La vida en Peronia siempre es una vida agitada. Los embates de la cotidianidad, la necesidad de atravesar ola, tras ola, tras ola, nos ha hecho fuertes. Nos ha hecho hermanos. Cuando las papas queman, siempre vamos a contar con el otro para que nos ayude. Peronia es solidaridad. Es resistencia. Es la mano amiga para superar las adversidades. En Peronia tenemos muchas cosas en común, más de las que pensamos. Tenemos bases estructurales, como un gobierno centralizado y un Estado organizado. Pero tenemos fundamentos más importantes aún: somos un pueblo libre.
Y sobre la libertad y sus aristas vamos a hablar hoy en Peronia. Nuestra hermandad es una filosofía de vida; la convicción que, como dice el gran Fabio, nadie puede ser feliz en soledad. Esta utopía tan nuestra hace que suframos como propios las penas ajenas, y nos une haciéndonos mas fuertes.
El número anterior fue apocalíptico, consideramos que es el momento de cambiar de sistema económico; pero también es el momento de sacar lo mejor de nosotros. Creemos en el concepto más puro de la palabra crisis: el momento de evaluar lo malo y lo bueno. Descartar lo malo y quedarnos en lo bueno para poder subsistir. Lo bueno somos nosotros mismos. Porque en contraposición de la tan mentada frase “lo único malo que tiene la Argentina, son los Argentinos”, nosotros creemos que la humanidad argentina es lo mejor que tenemos. Nuestros compatriotas, amigos, hermanos, solidarios, unidos, compañeros. Hoy hablamos también de Esperanza. De Volver Mejores. El momento es ahora, es el momento de colgarnos las cucardas de las cosas que hacemos bien y dejar de lado las malas prácticas. No podemos cambiar el pasado, solo necesitamos conocerlo para no caer en las viejas decisiones que nos llevaron a los peores momentos de la historia. Es momento de enterrar todo aquello que no nos pertenece. Todo aquello que resistimos. Todo aquello que nos infecto y nos llevó a los sótanos de la Democracia. El momento es ahora, porque al oscurantismo peronista, no volveremos nunca más. Somos la Tercera Ola. Somos el cambio. Porque aunque intentaron enterrarnos, se olvidaron que somos semilla.
Sol Di Domenico

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